Thursday, September 14, 2006

Político

Saltas sobre el mundo y crees que puedes hacerlo temblar, pero si te descuidas acabarás debajo de los escombros porque no entiendes nada. Sueñas que todo el mundo baila al ritmo de tu música pero estás tan fuera de onda que no te das cuenta de que desafinas. Todos callan cuando entras en la habitación y miran para otro lado porque no interesas, y tus palabras están vacías, tus ideas se podrían contar con los dedos de una mano. Crees que la gente pide himnos y discursos, pero lo único que piden es que te marches lejos. Te preguntas por qué... No me verás detrás de ti agitando banderas ni jaleando mentiras, no me verás detrás de ti cantando con una voz que no es la mía. Ahora que ya no somos tan inocentes, ahora que hemos crecido, me verás frente a ti exigiendo respuestas. No, yo no tengo soluciones, y quizá no sería capaz de hacerlo mejor que tú, pero no necesito vestir de carnaval la realidad. No me da miedo mirar al vacío, no necesito que me protejas de miedos recién inventados: para hundirme me basto solo y para volar eres un lastre. Quédate en tu cárcel de marfil, sigue pensando que manejas los hilos, sigue así y no te muevas de ahí, no nos molestes más. Yo no soy ningún profeta, yo no soy ningún iluminado, ni siquiera soy alguien excepcional, sólo soy un hombre con los pies llenos de barro, pero la próxima vez que quieras venderme tu encefalograma plano procura convencerme antes de que eres mejor que yo, nunca más vuelvas a esperar que lo suponga.