Caminos
El Hombre construye grandes carreteras de asfalto para competir con el tiempo y la distancia, siempre dispuesto a demostrar que tiene la última palabra, porque el Hombre es grande y poderoso. Sin embargo el Hombre no sabe que el camino más importante no corre sobre los ríos ni atraviesa las montañas, no cruza valles ni bordea precipicios. El Hombre cree que su mirada abarca todo cuanto existe y puede ser transformado, pero sus ojos son incapaces de penetrar en su propio corazón y si lo hacen, no por mérito sino por puro azar, enseguida se apartan horrorizados del espejo que se les ha brindado, horrorizados no por su fealdad, sino por su propia humanidad. Dicen que los únicos caminos que conducen a algún lugar son invisibles... caminos de tierra y polvo, de niebla y siglos, caminos que surcan el cielo buscando estrellas que guíen nuestros pasos, caminos repletos de huellas desorientadas que nos recuerdan que no estamos solos, pero no nos dicen qué dirección tomar. Hay un anciano sentado junto a un cruce, dice tener más de dos mil años, le preguntamos a qué distancia está lo que buscamos y responde que tan sólo hay que recorrer dos vidas y media, "Mucha gente toma ese camino, pero algunos se pierden...". Nosotros no nos perdemos, sabemos a dónde vamos, conocemos una atajo para cada uno de nuestros sueños, pero cada mañana al despertar lo olvidamos todo, incluso que sabíamos a dónde queríamos ir, incluso que hay otros caminos. Pero no importa, nosotros no nos perdemos, sabemos a dónde vamoos, de día las cosas se ven de otra manera... y si nos perdemos no pasa nada, para eso están los mapas de carreteras.


